Sintomatologías

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La Timidez y el Recluimiento

¿Por qué te cuesta tanto; acercarte a gente desconocida o probar cosas nuevas?

Si titubeas a menudo porque te preocupa lo que puedan pensar los demás o temes que te rechacen, parecer tonto, pasar vergüenza o cometer un error, lo más probable es que la culpa la tenga la timidez .

La timidez es una emoción social que afecta a cómo siente, piensa y se comporta una persona.

La timidez hace que nos sintamos incómodos, cohibidos, asustados, nerviosos o inseguros ante los demás. Cuando a una persona le asalta la timidez, se reprime de decir o hacer cosas porque le preocupa cómo podrían reaccionar los demás.

La timidez también puede ir acompañada de sensaciones corporales, como ponerse rojo, temblar, tener náuseas, quedarse sin habla o sin respiración y hasta ocultarse para hacerse pasar por desapercibido.
La timidez es una característica que casi todos tenemos y de alguna manera disimulamos.

Es una reacción que consiste en la sensación de impotencia para interactuar en presencia de otras personas, es un temor casi permanente a hacer o decir algo, relacionado con la falta de confianza en uno mismo y también en las otras personas.

La persona tímida suele ser demasiado cautelosa, no arriesga a equivocarse, a ser rechazada o a resultar inadecuada, y como no practica no avanza, sobretodo tiende a creer que no tiene mucho valor o capacidad ante determinadas situaciones, aunque la realidad muchas veces le demuestre lo contrario.

La timidez es una forma atenuada de fobia social, y que habitualmente tenemos y disimulamos todos mejor o peor.
No sabemos si resultaremos competentes, valiosos o apreciables a los demás.

Muchas veces esto esta en agudo contraste con un ambiente familiar en el que hemos sido mimados y protegidos, aunque en otras ocasiones es todo lo contrario: un ambiente familiar autoritario y descalificador también produce futuros tímidos.

Nuestra forma de ser se hace en el ejercicio de relacionarse con los demás, es un resultado de ATREVERSE a ser delante de los demás, mezclándose y entrando en conflictos que uno aprende a ir solucionando sobre la marcha.

Descubrir lo que somos realmente tiene algo de lanzarse al abismo de lo desconocido y explorar lo que resulta de ello, y esta es la forma mejor de superar la timidez.

La persona tímida tiende a creer que no tiene mucho VALOR, o CAPACIDAD, pero la realidad no es exactamente esa (mucho grandes tímidos han sido perfectamente grande genios científicos o escritores) sino que UNO MISMO/A SE PONE ENCIMA UN RÓTULO, inhibiéndose con pensamientos de mal agüero tales como 'lo mío no tiene importancia' 'mis cosas aburren' 'mi interés no coincide con el de los demás' 'podría ofender, aburrir o molestar a alguien' o lindezas parecidas.

Nos cuesta encontrar un lugar en el mundo, EL NUESTRO, y en vez de ello caemos en el error de pretender ser OTROS.

Este AUTO-SABOTAJE equivale a que estuviéramos pensando 'seguramente no caminaré recto y estéticamente, pareceré torpe y tropezaré' y como fruto de esta hipótesis tan poco constructiva REALMENTE hasta consiguiéramos andar mal y tropezar.

Soledad

La investigación psicológica, define a la red social, como aquellas personas que son significativas en la vida del individuo y con quienes él interactúa regularmente y las investigaciones han definido múltiples dimensiones de la red. Sin embargo, sólo dos de ellas están relacionadas con la soledad.

La primera es el número de redes relativas que posee la persona y la segunda, es la solidez de la red, el grado en el cual los miembros de la red social están Interconectados entre ellos.

La solidez de la red social atenúa los sentimientos de soledad ya que en ella , tanto la familia como los amigos se encuentran interconectados, indicando que la persona es parte de una comunidad de relaciones; proporcionando a las personas un sentimuento de comunion, y de pertenencia a un grupo.

¿ES BUENO O MALO ESTAR SOLA/O ?

Los psicólogos consideramos que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe que sus relaciones sociales no son satisfactorias.

Tres características definen la soledad:

1.es el resultado de relaciones sociales deficientes.

2.constituye una experiencia subjetiva ya que uno puede estar solo sin sentirse solo o sentirse solo cuando se halla en grupo

3.y, por último, resulta desagradable y puede llegar a generar angustia.

El tema ha cobrado enorme importancia, ya que tiene una alta incidencia, tanto en la población en general como en personas que presentan algún grado de desajuste. El 35% de la población de entre 25 y 40 años vive sola.

La soledad también se considera como uno de los posibles factores que causan otros desórdenes. Entre ellos depresión, suicidio y graves problemas médicos, como las enfermedades cardiovasculares.

También según los últimos estudios el sistema inmunológico se haya afectado por situaciones prolongadas de soledad.

Este problema había sido sistemáticamente negado como un trastorno que requiere de una atención, tal vez porque quienes lo sufren no siempre admiten que puede ser la raíz de otros males. O no quieren reconocerse como "solos", debido a que experimentan vergüenza de sus sentimientos o de su inadecuación para superar el aislamiento.

La soledad, salvo excepciones, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial. Se distingue dos tipos de soledad: la emocional, o ausencia de una relación intensa con otra persona que nos produzca satisfacción y seguridad, y la social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones. Parece, por otro lado, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.

Cuando nuestra habilidad para relacionarnos es deficiente, aumenta la probabilidad de que nos quedemos solos ya que las relaciones que mantenemos son menos entusiastas y empáticas. En general, las personas con problemas de neurosis se muestran convencidas de que no resultan amables ni dignas de ser apreciadas, y rechazan cualquier tipo de amigos potenciales con el objetivo de protegerse a sí mismos del posible rechazo. La soledad esta muy relacionada con la pérdida de relaciones con ese conjunto de personas significativas en la vida del individuo y con las que se interactúa de forma regular. La definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada puede reportar.

La Obsesión

Las obsesiones son un problema bastante común y cotidiano. Todo el mundo se ha sentido en alguna ocasión "atrapado" por algún pensamiento que le atormente, en ocasiones absurdamente y en otras de forma justificada. A pesar de ello, para determinadas personas esos pensamientos tormentosos llegan a resultar verdaderamente un problema limitante, generador de mucha ansiedad e incluso el desencadenante de depresiones.

El estilo de pensamiento obsesivo se caracteriza por la presencia de ideas que, reconocidas por la persona como propia de su capital ideativo, perteneciente a su yo, son vivenciadas como que se imponen en el campo de la conciencia. Suele considerarlas como absurdas, irracionales, pero fracasa en su intento de reemplazar este tipo de pensamiento por otro y no encuentra explicación al por qué de esa imposición.

Las tres claves a tener en cuenta para tipificar una idea obsesiva son: primero el peso impositivo de la idea; segundo el rechazo por considerarla absurda, no deseada; y tercero el reconocimiento como propia. Genera angustia, tensión, y el paciente utiliza el rito, un mecanismo conductual repetitivo, para neutralizarla o aliviarla.

La idea obsesiva, como toda idea, tiene capacidad ideopráxica, es decir puede traducirse en conducta, ese es el sentido de la expresión clásica "condiciona la conducta" ¿Por qué condiciona? Porque el individuo trata de neutralizar la idea obsesiva ejerciendo su voluntad pero no puede y debe llevar a cabo el rito, que es una conducta igualmente considerada absurda, tonta, que se realiza con displacer, pero que alivia la angustia.

La obsesión "quiebra" la voluntad y la autonomía del paciente que se ve sometido a sí mismo y por sí mismo a realizar el rito. Alivia la angustia, pero a su vez desagrada. Bajar así la tensión tiene un precio también displacentero, pero a otro nivel, a nivel del autoreproche. Mas si no lo hace no puede seguir, porque la ideación obsesiva paraliza.

Los Celos

Uno de los deseos más profundos que poseen los seres humanos es el de ser únicos, exclusivos. Ya desde los primeros años de vida se exige el amor exclusivo de la madre. Cuando en una relación se siente que el amor de la persona amada le ha sido quitado o está en peligro de serlo por una tercera persona, los celos aparecen.

Los celos son una de las emociones naturales en nuestra sociedad, como el odio o el amor, pero éstos pueden poseer rasgos negativos como positivos. Debido a que se tiende a percibir a los celos normales como una muestra de afecto por parte de la persona amada, una justa cantidad de celos sería necesaria. Sin embargo, si en una pareja los celos son permanentes, éstos tienden a desgastar y perturbar la relación afectiva, porque surge el reproche, el reclamo, la exigencia de incondicionalidad hacia el ser querido. Los celos no siempre son consecuencia de una gran amor, ni indican cuanto se quiere o necesita al otro. En muchas situaciones de celos hay, más que amor o miedo a la soledad, otras causas: sentimientos de posesión del otro, de necesidad de controlarle, de inseguridad de uno mismo, de envidia hacia la mayor riqueza emocional del otro.

Los celos serían la emoción que manifiesta la ansiedad ante la posible pérdida de nuestra necesaria figura de apego, la que nos brindaría seguridad psicológica, (esto puede darse a nivel inconsciente aunque la relación sea controvertida).

Si se entiende a la captación de la atención de la persona celada como una de las características de los celos, se puede entender que en ciertas situaciones los mismos son necesarios.

En el matrimonio, por ejemplo, este tipo de celos es útil, porque actúa como generador de energía vital en la pareja. Cada uno se esfuerza en mejorar para mantener encendida la llama del amor.

De acuerdo a lo expresado, los celos serían una reacción natural ante la posible pérdida de nuestra pareja. Lo que determinará que los celos sean patológicos o normales es su intensidad y el hecho de que se deban a una causa justificada o infundada.

El perfil psicológico de la persona que siente celos se relaciona con la baja autoestima y la inseguridad. Estas personas, además de tener reacciones emocionales negativas, tienen necesidades de estimación y demanda continua de aprobación. La persona celosa reclama un sacrificio, desea ser amado incondicionalmente, siendo incapaz de sacrificarse, puesto que suele ser demasiado egoísta y desconfiado. Por estar necesitadas de estimación, suelen demandar constante aprobación.

Los celos sanos suponen el preocuparse por el miedo a perder a la persona amada, porque tenga una relación real o imaginaria con alguien. Los celos patológicos están acompañados de intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión y suelen ser destructivos para la relación.

En el caso de los celos hay mucha relación con la autoestima. Si yo me veo fuerte y seguro y tengo una autoestima alta, no dependeré de mi pareja esté siempre conmigo para sentirme bien ya que me sostengo solo, estoy lleno de otras muchas cosas, sin embargo, si mi autoestima es baja, me siento inseguro y la única manera de llenarme de seguridad es que mi pareja esté únicamente conmigo, optaré por presionarla y depender de esta exclusividad para sentirme lleno.

La Obsesión

Las obsesiones son un problema bastante común y cotidiano. Todo el mundo se ha sentido en alguna ocasión "atrapado" por algún pensamiento que le atormente, en ocasiones absurdamente y en otras de forma justificada. A pesar de ello, para determinadas personas esos pensamientos tormentosos llegan a resultar verdaderamente un problema limitante, generador de mucha ansiedad e incluso el desencadenante de depresiones.

El estilo de pensamiento obsesivo se caracteriza por la presencia de ideas que, reconocidas por la persona como propia de su capital ideativo, perteneciente a su yo, son vivenciadas como que se imponen en el campo de la conciencia. Suele considerarlas como absurdas, irracionales, pero fracasa en su intento de reemplazar este tipo de pensamiento por otro y no encuentra explicación al por qué de esa imposición.

Las tres claves a tener en cuenta para tipificar una idea obsesiva son: primero el peso impositivo de la idea; segundo el rechazo por considerarla absurda, no deseada; y tercero el reconocimiento como propia. Genera angustia, tensión, y el paciente utiliza el rito, un mecanismo conductual repetitivo, para neutralizarla o aliviarla.

La idea obsesiva, como toda idea, tiene capacidad ideopráxica, es decir puede traducirse en conducta, ese es el sentido de la expresión clásica "condiciona la conducta" ¿Por qué condiciona? Porque el individuo trata de neutralizar la idea obsesiva ejerciendo su voluntad pero no puede y debe llevar a cabo el rito, que es una conducta igualmente considerada absurda, tonta, que se realiza con displacer, pero que alivia la angustia.

La obsesión "quiebra" la voluntad y la autonomía del paciente que se ve sometido a sí mismo y por sí mismo a realizar el rito. Alivia la angustia, pero a su vez desagrada. Bajar así la tensión tiene un precio también displacentero, pero a otro nivel, a nivel del autoreproche. Mas si no lo hace no puede seguir, porque la ideación obsesiva paraliza.

Esta penosa sensación conduce a gastar mucho tiempo asegurando que las cosas están 'en orden', como si nos hemos lavado bien las manos, si nuestro lenguaje es adecuado, si la puerta que acabamos de dejar cerrada lo está realmente, si cerramos la llave de gas realmente, si hacemos siempre el mismo camino.

Las obsesiones conducen a una serie de rituales protectores que se complican hasta la tortura. La psicoterapia es capaz de poner freno a este proceso creciente de sospechas y enseña a extinguir la conducta obsesiva.

La Fobia Social

La FOBIA SOCIAL es realmente una enfermedad. Se puede tratar con psicoterapia y también complementarse con medicación.

¿Sabías que el miedo más frecuente es el miedo a hablar en público o ante un grupo de personas?

A mucha gente se le hace un nudo en la garganta, le sudan las palmas de las manos y se les acelera el corazón, o incluso tiene ganas de vomitar, cuando tiene que hablar ante un grupo de personas. Pero la mayor parte del tiempo la gente consigue hacer esas cosas cuando lo necesita. Existen miedos comunes o normales y por eso son definidos como típicos en diferentes etapas del ciclo evolutivo. En los niños pueden ser a los fantasmas, a la oscuridad; en los adolescentes los temores al desempeño social; en adultos los temores existenciales relativos a la muerte, el dolor y la enfermedad.

¿Cómo diferenciamos un miedo de una fobia?

- El miedo es una perturbación del estado de ánimo, ocasionada por algún peligro que sentimos como amenaza, es un temor a que suceda algo no deseado.

- En las fobias existe un miedo persistente y excesivo hacia un objeto o situación, que analizado objetivamente no constituye un peligro real en sí mismo, o sea que es un miedo exagerado y paralizante.

La fobia social se refiere a un intenso miedo a participar en situaciones sociales. El miedo es tan fuerte que las personas con este trastorno evitarán tales situaciones siempre que sea posible. Y, al igual que en cualquier fobia, ese miedo es desproporcionado teniendo en cuenta el peligro real que entraña la situación. La fobia social o ansiedad social puede confundirse fácilmente con la timidez, pero hay que aclarar que no es lo mismo.

Todos tenemos miedos a algunas cosas o situaciones, ya sea hablar con alguien superior, a la oscuridad, a las tormentas, a animales etc... Estos miedos son totalmente normales. Pero cuando el temor a ellos llega a tal punto que interfiere en la vida cotidiana y nos priva de disfrutar cosas que podríamos hacer con facilidad, es ahí cuando la timidez y los temores propios se convierten en fobias.

Una de las diferencias cognitivas entre la timidez y fobia social o ansiedad social radica en que las personas tímidas pueden sentirse muy incomodas cuando están con otros, pero no sienten una profunda ansiedad al anticiparse mentalmente a una situación social y su miedo a afrontar ciertas situaciones no las limita y normalmente aunque no lo pasen del todo bien las afrontan. En cambio las personas con fobia social en algunas casos, pueden incluso no ser tímidas, pero en ciertas situaciones llegan a sentir altos grados de ansiedad.

Las personas afectadas por la fobia social o ansiedad social son conscientes que sus sensaciones son irracionales, pero a pesar de esto hacen lo posible para evitar enfrentarse a la situación temida, como consecuencia comienza una conducta evitativa de cualquier situación social. Una importante característica, es una intensa ansiedad antes de que ocurran los hechos temidos, a lo que se llama ansiedad anticipatoria , es decir, las personas que padecen de fobia social comienzan a preocuparse y a sentir ansiedad ante la situación temida mucho tiempo antes que tener que afrontarla, lo que da como resultado que cuando se afronta la situación, ésta es llevada a cabo en peores condiciones, ya que el estado de nerviosismo provoca un aumento de la ansiedad anticipatoria y este dificultará el desempeño para una próxima vez que se afronte a la situación.

El Estrés

¿Sientes demasiada tensión emocional y que se te exige demasiado? ¿No duermes bien preocupado por los exámenes y las tareas laborales? ¿Comes de prisa porque estás demasiado ocupado? No estás solo. Todos - adultos, adolescentes y hasta los niños - pasan por momentos de estrés. Sin embargo, hay formas de reducirlo y hacer frente a lo que es inevitable.

El estrés es una sensación que creamos al reaccionar a ciertos eventos. Es la manera en la que el cuerpo se enfrenta a un reto y se prepara para actuar ante una situación difícil. Los eventos que provocan el estrés cubren una variedad de situaciones - desde verse en peligro físico hasta hacer una presentación en clase o en el trabajo.

Las personas que están pasando por una sobrecarga de estrés muestran algunos de los siguientes síntomas:

·  ansiedad o ataques de pánico
·  constante presión, confusión y apresuramiento
·  irritabilidad y melancolía
·  síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho
·  reacciones alérgicas: eczema y asma
·  problemas del sueño
·  tristeza o depresión

Todas las personas sienten el estrés de una manera diferente. Algunas personas se enfadan, comportándose de manera poco apropiada y desquitándose con los demás. Otras personas lo esconden y comienzan a padecer de problemas alimentarios. Las personas que padecen de una enfermedad crónica también notan que los síntomas de su enfermedad se acrecientan cuando tienen una sobrecarga de estrés.

Cualquier situación puede ser estresante. Algunas más que otras. Casarse, separarse, elaborar un duelo, la muerte repentina de un ser querido, una enfermedad, problemas con nuestros hijos, una mudanza. No hay una lista de lo que para cada persona es estresante en un determinado momento de su vida, aunque si se sabe que hay situaciones más estresantes que otras.

¿Qué es el estrés?

Una respuesta automática de nuestro organismo que nos prepara para la acción ante una situación de exigencia o amenaza. Nuestro organismo tiende, en cierto tiempo, a encontrar respuestas adaptativas, para hacerle frente y recuperar el equilibrio en determinado tiempo. Cuando no lo logra se va generando mayor malestar, nuestro organismo no sólo no encuentra respuestas en el repertorio de "usuales reapuestas" sino que tampoco identifica nuevas para hacerle frente, al no encontrarlas el panorama interno va empeorando y los riesgos de padecer los síntomas del stress van en aumento.

EL ESTRÉS Y LA MUJER MODERNA

La mujer, durante toda la historia de la humanidad, ha sido quizás el ser más maltratado. En ciertas regiones del mundo, hasta algunos animales son más "considerados" que ellas.

En el mundo occidental, las mujeres han tenido que imponer su condición de "seres humanos" con capacidades y aptitudes iguales y hasta superiores que la de los hombres. Han tenido que "luchar" para ser tomadas en cuenta y poder ocupar lugares y acceder a puestos que tradicionalmente eran reservados solo para hombres.

Esta situación por supuesto, ha convertido a la mujer en el "blanco" de muchas afecciones, cuyo origen principal es el estrés. En el mundo empresarial y de los negocios, las mujeres no solo tienen que trabajar más duro que muchos hombres para alcanzar niveles superiores, sino que en muchos casos, se ven acosadas por alguien del sexo opuesto con "poder" dentro de la empresa, que quiere facilitarle las cosas.

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